Subes el expediente tal como lo tienes.
Contratos, facturas, escrituras, correos, fotos de documentos. PDF, Word o escaneado.
Alcor lee la documentación, investiga la normativa, detecta lo que no cuadra y te deja el trabajo preparado. Tú revisas y decides.
Buscamos los primeros despachos pilotoCinco pasos que hoy le llevan días a un asociado.
Contratos, facturas, escrituras, correos, fotos de documentos. PDF, Word o escaneado.
Incluso los escaneados. Extrae partes, fechas, importes y obligaciones, y apunta dónde está cada dato.
Cada respuesta enlaza al documento, la página o el artículo del BOE en que se apoya. Si no tiene base, lo dice.
Cruza los documentos y te avisa de fechas, importes o partes que se contradicen antes de que lo haga la otra parte.
Informes, requerimientos y escritos en Word. Lo que no sabe queda marcado como pendiente, nunca inventado.
Alcor solo cita lo que ha encontrado en el BOE o en los documentos del expediente. Antes de enseñarte una respuesta, comprueba que cada cita existe y dice lo que dice. Lo que no supera la comprobación, desaparece.
Tus expedientes, guardados como en una cámara acorazada.
Documentos y datos guardados en servidores europeos.
Ningún despacho ve nada de otro. Y dentro del tuyo, puedes restringir cada expediente.
Un registro de auditoría de cada acción, sin copiar el contenido de los documentos.
Nada sale del despacho sin la revisión de un abogado.
Estamos seleccionando los primeros despachos piloto. Cuéntanos cómo trabajáis y te enseñamos Alcor con un caso como los vuestros.